VISITA AL TALLER DE ALCÁNTARA

2 diciembre 2024
Visital al taller de Alcantara

Dando fin a las actividades programadas por AMCA para este año, el pasado sábado, 30 de noviembre, tuvo lugar la visita al taller del escultor Alcántara, ubicado en Alcalá de Henares, en el marco de un día de tiempo espléndido, en el que se celebra la onomástica de San Andrés.

Los asistentes iban llegando y curioseando el inmenso taller, de alturas de vértigo, repleto de pinturas y esculturas, piedras de distinta tipología, herramientas, libros, carteles, máscaras, piezas de arte tribal, escayolas y un tórculo histórico, en el que trabaja su obra calcográfica el escultor.

Andrés Fernández Alcántara, conocido como Alcántara, Torredelcampo 1960, estudió en Granada, donde se forma como escultor, pasando luego por el taller de Paúl, al que considera su maestro, donde aprende el tratamiento de la piedra. Más adelante, asistirá como experto a la Facultad de Bellas Artes de la UCM, para establecerse en su espacio personal como creador independiente en Madrid, desplazándose a Alcalá de Henares donde reside y trabaja desde 1991.

Desde un primitivismo expresionista ha derivado hacia un protocubismo y una figuración vanguardista, que no sortea el respeto al clasicismo, ni a la elegancia de formas que le identifican. Muy enraizado en lo originario fue ahormando un lenguaje, siempre lírico, que imbrica aromas de Henri Gaudier-Brzeska, Henri Laurens, Boccioni y de Grecia.

Pero no sólo ejerce la técnica de la escultura, talla directa, por lo que es valorado, sino también la pintura y el grabado. En la pintura fue fundamental su contacto y amistad con Javier Vilató quien le introdujo en la manera a la yema de huevo. Y en el grabado, el maestro Julio Zachrisson, que lo fue de Pepe Hernández, habiendo realizado una obra calcográfica notable en el CPS de Lisboa, siendo premiada y estando agotada.

No es un profesional a la aventura, sino cuajado en lecturas de Nietzsche, Heidegger y en el conocimiento del barroco español- da gusto oírle recitar a Quevedo, Góngora y Lope, la santa trinidad-. También a Villamediana. Ha logrado hacer una iconografía señera, extraordinaria, fascinante, diferente de El Quijote y de Cervantes, de lo que existe un catálogo magnífico, que luego encontraría nuestra presidenta de AMCA en un librovejero alcalaíno. Sus obras se extienden en gran número por Portugal, Francia, Holanda, Bélgica y en España, claro.

En Portugal, con Antonio Prates, en el CPS, en el Instituto Cervantes de Lisboa, ha realizado varias exposiciones y dejado muchas piezas, así como libros tan emblemáticos como el Bestiario Stebanensis con texto de Pepe Esteban. Pero además sobre su obra han escrito, en el ámbito luso, Cruzeiro Seixas, João Prates, Eduardo Lourenço, María João Fernandes…

En su estudio, con piedras milenarias, buscadas para el monumento, y esculturas propias, de fuerte influjo mitológico y clásico, el escultor se ha hecho una fuente impresionante con la efigie de Pan, dios de la naturaleza salvaje y los rebaños; Baco, sincrético de Dionisos; Medusa, figuración ctónica femenina, que dejaba de piedra a quien le mirare a los ojos…Y todo esto, mientras se escucha la incesante melodía del agua, que fluye en soledad, en un cantar acompasado.

Para Tomás Paredes, que introdujo el encuentro: “Hasta hace poco, el escultor era aquel que desnudaba el alma de la materia, el que prescindía de lo accesorio. Hoy el concepto de arte está mas revuelto que nunca, y ya escultor es alguien que denomina escultura lo que hace: sea conceptual, modelador, ensamblador, electricista o programador de juegos electrónicos. Alcántara es distinto, ha elegido la vía más difícil, ha renunciado a la vulgaridad para concentrarse en la espiritualidad de lo eterno, haciendo que la piedra sueñe, florezca, sonría, suene a esa música ancestral y originaria, que dio a conocer el misterio a nuestros más remotos antepasados”.

Luego intervino Alcántara, explicando algunos hitos de su trayectoria y nos hizo un recorrido por las pinturas y esculturas que posee; por su altillo de trabajo donde hace que el tórculo confiese secretos inesperados; rodeado de libros, piezas africanas, caretas de bambú asiáticas, fotografías con Vilató, Subirá-Puig, Elúa, Antonio López, El Sorderas, Atienza, Cruzeiro Seixas, mestre Marçal, Zachrisson, Ibarrola, José Menese…

Habló de su experiencia en China, de su forma de entender el buril y de hacerse los grabados. De sus piezas vendidas en ARCO, a las que ha perdido el rastro. De su idilio con el calatorao, con la piedra de Colmernar, con la de Tamajón, como esa obsesión de ir facetando los secretos más vetustos para ensayar sobre asuntos de actualidad. Si lo que está pensado y dicho no lo volvemos a pensar, estamos renunciado a nuestro presente, a participar.

Entre los asistentes: Esther Plaza, presidenta de AMCA; Cristina Morales, Consuelo Gutiérrez, Jesús Martín Sanz, Ángel Pedro Gómez, Natalia Gaona, Guadalupe Ortega Gallego, el doctor J.F. Cerezuela y María, Elena Palacios, Tomás Paredes, Diego y Gabriel Fernández, Sara Mayoral, Sergio López…

Emilia de Dios

                                                                                  Médico, vocal  de la Junta de AMCA