Ha fallecido Cesar Casanova Martínez-Pardo,

31 marzo 2024

DIBUJANTE, DISEÑADOR Y RESTAURADOR DE MONUMENTOS HISTÓRICO-ARTÍSTICOS

L.M.A.

            27/3/24 .- Madrid.- Ha fallecido hoy en Madrid Cesar Casanova y Martínez-Pardo, casado durante 50 años con la comunicadora informativa Lola Rodríguez, con la que tuvo dos hijos.

            La capilla ardiente está instalada en el Tanatorio de San Isidro, sala 14 (calle Comuneros de Castilla, 15, Madrid 28019) Horario de mañana día 28 de abril: De 11 a 21 horas.

            Cesar Casanova fue profesional del sector de la Arquitectura de Interiores, con 36 años de experiencia en realización de proyectos de Diseño de Interiores, dirección de obras. Rehabilitación y restauración de espacios arquitectónicos.
Experto en Rehabilitación y Restauración de elementos ornamentales y decorativos en edificios y espacios singulares de interés Histórico Artístico.

            Buen dibujante, últimamente estaba trabajando en una serie sobre Don Quijote.    

            César Casanova perteneció al Ejército de Tierra Cuerpo de Ingenieros de Armamento y Construcción. En 1999, a punto de ascender a teniente coronel, pidió voluntariamente la reserva y, concedida, se sumó a la empresa familiar de Rehabilitación y Restauración Lago-Vello, fundada por su esposa Lola Rodríguez, en la que trabajaba un amplio equipo de empleados y colaboradores, todos ellos licenciados en Arte y otras disciplinas. La empresa abarcaba tres ámbitos: Rehabilitación y Limpieza de Fachadas, Interiores y Pintura Artística. Casanova es experto en Rehabilitación y Restauración de elementos ornamentales y decorativos en edificios y espacios singulares de interés histórico artístico.

            Por sus manos y las del equipo ha pasado la restauración y limpieza de numerosos frescos, cuadros y edificios histórico artísticos de toda España: Madrid, Toledo, Bilbao, Las Palmas, Santander, Soria, Peñafiel, Plasencia, Cuenca, Chivilcoy en Argentina… Y entre otros monumentos madrileños: el palacio de la Moncloa, el Real Monasterio de El Escorial, más concretamente la fachada del Patrio de Reyes, las cúpulas exteriores, las bóvedas interiores o las pinturas al fresco de la basílica yo la gran escalera de Luca Cambiaso y Luca Giordano, así como el Cristo de Cellini. El paso y la estancia diaria por el monasterio filipino es algo que no ha olvidado “porque se marca en la memoria”. Iba y venía al Real Sitio todos los días para supervisar los trabajos.

            También hizo un estudio profundo, que le llevó un año, del cuadro “El Calvario” de Rogier van der Weyden, verdadera joya del Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, antes de emprender la restauración y limpieza del mismo, que finalmente se llevó a cabo por un equipo de restauración del Museo del Prado.

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