ARCO 2026 Ensaya el futuro

4 marzo 2026
Rueda de prensa ARCO 2026

Madrid a 4 de Marzo de 2026

Madrid vuelve, durante unos días, a convertirse en una especie de capital flotante del arte contemporáneo. La 45ª edición de ARCO Madrid reúne en IFEMA a 211 galerías procedentes de 30 países, configurando un mapa internacional en el que conviven artistas consolidados, propuestas emergentes y nuevas narrativas visuales. Una metrópolis efímera del arte donde confluyen mercado, pensamiento y experimentación.

Pero ARCO, más allá de su dimensión ferial, siempre ha sido también un espacio de lectura del presente. Un lugar donde observar cómo se desplazan las sensibilidades del arte contemporáneo y cómo nuevas generaciones de artistas, galeristas y comisarios empiezan a dibujar otras cartografías culturales.

En esta edición, tal y como nos introducía, con entusiasmo, su directora Maribel López, ese relato se articula con especial claridad a través de sus tres secciones comisariadas que funcionan como vectores conceptuales de la feria: ARCO2045: El futuro, por ahora, Opening. Nuevas galerías y Perfiles | Arte Latinoamericano.

El núcleo discursivo de la edición se sitúa en ARCO2045: el futuro, por ahora, comisariado por Magali Arriola y José Luis Blondet. El título ya apunta una pequeña paradoja temporal: pensar el futuro desde el presente inmediato. La propuesta reúne galerías y artistas que exploran precisamente ese territorio intermedio en el que lo posible empieza a tomar forma. Entre ellos aparecen figuras como Candice Lin, Barbara Bloom, Nicole Miller, Sylvie Seling o June Crespo, artistas cuyas prácticas abordan cuestiones vinculadas a la memoria, los relatos históricos, las tensiones sociales o la construcción simbólica de la identidad.

En cierto modo, la sección funciona como un observatorio. Un espacio donde detectar señales, aún frágiles, de los lenguajes que podrían definir el arte de las próximas décadas.

Si ARCO2045 proyecta la mirada hacia el horizonte conceptual del arte, Opening. Nuevas galerías se sitúa en otro punto clave del ecosistema artístico: el nacimiento de nuevas escenas. Comisariada por Rafa Barber, en su primer año, y Anissa Touati, en su segundo, con Cristina Anglada como enlace institucional, esta sección reúne galerías con menos de ocho años de trayectoria. Espacios jóvenes que introducen en la feria propuestas todavía en fase de consolidación, ampliando el mapa geográfico y conceptual del galerismo contemporáneo.

Recorrer Opening tiene algo de exploración. Es el lugar donde aparecen discursos aún en proceso de maduración, donde el riesgo curatorial convive con la intuición y donde se perciben con mayor claridad los cambios generacionales dentro del sistema del arte.

Especialmente me llegan las propuestas de la galerías Reservoir (Sudáfrica) con la obra de Marsi van de Heuvel, Kali (Suiza) con la artista Michele Gabriele y Linse (Argentina) con la obra de Julia Padilla.

Por su parte, Perfiles | Arte Latinoamericano, comisariada por José Esparza Chong Cuy, continúa reforzando una de las identidades más singulares de ARCO desde sus orígenes: su estrecha relación con la escena artística latinoamericana. La sección presenta proyectos centrados en un único artista por galería, lo que permite una aproximación más concentrada a cada propuesta. Entre los creadores presentes figuran nombres como Gabriel Branco, Paloma Contreras, Julia Gallo o Roberto Jacoby, cuyas obras revelan la vitalidad conceptual y política que atraviesa actualmente el arte latinoamericano.

No es casual que ARCO haya consolidado, con el paso de las décadas, esta conexión transatlántica. Desde los años noventa la feria ha desempeñado un papel singular como plataforma de visibilidad para artistas y galerías latinoamericanas en el contexto europeo, generando un espacio de intercambio cultural que ha contribuido a ampliar el relato del arte contemporáneo más allá de los centros tradicionales.

Junto a estas secciones comisariadas, el Programa General, con 175 galerías, mantiene la sólida estructura internacional de la feria. La participación extranjera alcanza el 66% del total, con una presencia latinoamericana especialmente significativa que supera el 30%, confirmando así el papel de ARCO como uno de los principales puentes entre las escenas artísticas de ambos lados del Atlántico.

Este año me ha llamado especialmente la atención la extraordinaria presencia de obra en cerámica y su pulsión escultórica e instalativa y especialmente quiero mencionar la propuesta de Rio y Meñaka con la obra de Nuria Mora, la de Ponce y Robles con la obra de Chiqui García, la galería de Méjico Memoria con la sutil obra de Gustavo Pérez o la tradicional apuesta por la cerámica de la galería valenciana Rosa Santos con propuestas como Sandra Mar y Marina González Guerreiro.

Recorrer ARCO es, en cierto modo, una experiencia cartográfica. Uno avanza entre stands como quien atraviesa territorios culturales distintos: lenguajes, genealogías, imaginarios.

El arte contemporáneo no se limita a representar el mundo.

Lo interroga.

Y a veces, como ocurre en espacios de encuentro como esta feria, también ensaya posibles futuros.

Porque el futuro del arte, en realidad, rara vez aparece de forma repentina.

Suele comenzar así.
Discretamente.
Entre obras, conversaciones y miradas que empiezan a intuir lo que todavía no tiene nombre.

¡Qué tengan un gran día!

Tono Brotons (AMCA-AECA)